Habana Libre: Otra Cuba


El Habana Libre, tal el hotel al que nos envió Cubana, es el viejo hotel Hilton de 1958, reciclado hace algunos años.
Inmenso, no es, definitivamente, el tipo de hotel que nos guste. No sé si es 4 ó 5 estrellas. Yo no le daría tantas.
Es cierto que llegamos en un mal momento: 31 de Diciembre, a las 22:30, y queriendo cenar.
El día anterior, por rotura de un caño de agua, se habían inundado los pisos 7 y 8, por lo que además de todo lo mojado y el hedor de las alfombras húmedas, sólo funcionaba uno de los 6 ascensores, lo que para un edificio de 25 pisos, es un verdadero drama.
No obstante, considerando que era la noche de fin de año y veníamos bastante golpeados por la crisis del aeropuerto, hubiéramos esperado que nos hicieran las cosas más fáciles, pero deambulamos hasta las 00:30 por el hotel hasta que alguien se apiadó de nosotros y nos ofreció un mínimo menú fijo a manera de cena.
Brindamos por un 2009 mejor en la cafetería, con cerveza y agua mineral, ya que a la medianoche, estábamos por los pasillos, escuchando el descorche de los espumantes y los gritos de alegría...de los otros.
Nos acostamos con la vaga esperanza que nos llamaran de Cubana, pero el día siguiente transcurrió al borde de la pileta, sin otra novedad que encontrarnos que eran muchos los cubanos que habían pasado la noche de fin de año en ese hotel de primera.

1 comentario:

  1. Ey, Roly.. aquí estoy siguiendo tus travesías caribeñas. La única vez que estuve en Cuba paré en el Havanna Libre, más allá de no ser un bello
    hotel, al menos carga una parte de la historia...
    sigo leyendo...

    abrazo
    Shela

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