Carreteras y caminos


Mucho encontramos escrito sobre lo terribles que son las carreteras en Cuba. Probablemente debamos preguntarnos en relación a qué o a cuales.
Si vamos a comparar la autopista que recorre la Isla de lado a lado, con alguna autopista alemana, podemos decir que sí, que es cierto.
Para quienes venimos de una Nación latinoamericana, es una carretera regular, pero muy ancha, como se vé en la foto. El pavimento tiene remiendos, y se notan.
Las carreteras secundarias que recorrimos, estaban en estado similar de conservación, pero algunas son bastante angostas.
El principal problema lo constituyen los animales sueltos y las bicicletas y carros, que andan muy despacio y sin luces. También se encuentran muchos camiones y tractores.
Recomendaría no manejar de noche en la ruta, especialmente por estos motivos.
Fuimos advertidos acerca de observar atentamente las velocidades máximas prmitidas en cada tramo, nos dijeron que los policías de tránsito son muy reponsables, e incorruptibles, y mejor que así sea, ya que el tránsito es en general ordenado, y cuando hay que ir a 40 Km/h, TODOS van a 40. Es evidente que cuidan a su gente.
En alguna ocasión, le hemos parecido a un agente motorista que nos cruzó, que ibamos más rápido que lo debido, y dando la vuelta, comenzó a seguirnos, controlando nuestra velocidad con la de su moto. Por suerte lo vi y me mantuve bien por debajo del límite, por lo que después de 1 Km, retomó su rumbo.
Un tema de preocupación, además de los animales sueltos, es la falta de señalización, tanto vertical como horizontal. Es decir, de noche no ves los límites de la carretera, y las banquinas suelen estar descalzadas, por lo que son peligrosas.
Y nunca se sabe que carretera tomar en un cruce o desvío, porque los carteles indicadores son muy pero muy pocos.
En la ruta se encuentran, muy a menudo, vendedores ambulantes. Ofrecen frutas, quesos, creo que vimos también algún dulce. Probamos con las mandarinas: Como en todo Cuba, los turistas deben regatear. Es lo que ellos esperan. Comienzan pidiendo un disparate, y terminan vendiendo por algo mucho más razonable: En la foto de abajo, se lo ve a Ariel, volviendo al auto con una ristra de 20 mandarinas, compradas a 20 $mn.

Por suerte, la gente es muy amable y en seguida te indican, aunque con poca precisión. Muchos se ofrecen a acompañarte para hacer de guía, lo que hemos visto siempre como gestos de buena voluntad; De paso, aprovechan el transporte más rápido que puedas ofrecerle. Pero son muy capaces de seguir de largo de su destino, para indicarte mejor.
La amabilidad del pueblo Cubano en general, es encomiable. Y si sos Argentino, más aún. Siempre tienen una sonrisa para responderte, y un gesto de simpatía.
En el interior de la Isla, en los caminos suele verse mucha gente esperando transporte: Haciendo "botella" (viajando a dedo), o esperando guaguas o camiones de transporte alternativo. Pasan horas allí, el transporte interno de pasajeros es un déficit muy grande de la Isla. Pero no parecen de mal humor por ello, sino que se los vé acostumbrados. Muchos ofrecen, con billetes en la mano, pagar por el transporte a cualquiera que pase.
No tengo claro porqué los autos de renta, especialmente los de alta gama, no vienen con GPS incorporado. No creo que su uso esté limitado por sus administradores, se me ocurre que no debe ser técnicamente posible limitar ese uso. Tampoco sé si se consigue cartografía cubana para usarlos, pero se me ocurre que sería muy bueno, para los turistas, disponer de ese sistema para orientarse en los caminos rurales.
Me encantaría que desde el GPS me hablara una guajira indicándome que debo tomar el camino de la izquierda en tal o cual cruce.
Para finalizar, si la pregunta es ¿Volverías a alquilar un auto para recorrer Cuba? Diría que sí, una y mil veces. Sólo hay que manejar con cuidado, y proveerse de buenos mapas. Y cuando uno falla interpretándolos, no tener vergüenza en preguntar.

1 comentario:

  1. Tiempo después, me compré un GPS y efectivamente, pude comprobar que existen mapas de Cuba para ellos, así que en el próximo periplo, iremos más tranquilos, con la seguridad de llegar siempre a destino sin andar preguntando tanto

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